Es un hecho, hay una tendencia en todos nosotros a querer trabajar solos sin tener que esperar o considerar a otros. Yo confieso sentir esto con los proyectos que quiero hacer aquí en Coscatl. Me molesta tener que esperar a que mis demás compañeros estén en oficina o tengan tiempo de revisar el documento, diseño o propuesta, para poder continuar hacia la conclusión de mi proyecto.
Estoy seguro que este sentimiento también lo has experimentado. Entonces estamos de acuerdo. Es molesto. Pero me he dado cuenta que puede llegar a ser más contraproducente el hacer la suposición de que cuento con toda la información para entregar la tarea o de que puedo hacerlo solo. ¿Por qué? Platicando de este tema con Melitón y compartiéndole como me siento al ejecutar los proyectos de la oficina me dijo algo que me hizo mucho sentido: “hoy en día la persona que hace sola las cosas se está perdiendo del 80% de las posibilidades de hacer la tarea de una manera distinta, inclusive algunas veces a mayor velocidad o menor costo.”
¿Qué quiere decir esto? Ya lo sabes, que sí vale la pena preguntar o considerar al otro. Por eso como civilización nos organizamos en grupos o equipos, siempre alguien tiene algo que aportar o tiene mayor experiencia respecto a un aspecto en particular. Por supuesto que esperar para el 100% de las tareas es poco funcional, podemos aplicar el sentido común.
El punto es, vives en grupos, considera a la persona que tienes a lado. No tenemos que saberlo todo o hacerlo todo, es muy cansado vivir bajo ese paradigma. Trabajar solo es poco funcional en el largo plazo. En el corto plazo yo sé, es muy cómodo: saco mi tarea, listo, qué sigue, ya cumplí, yo sí cumplí, yo sí hago, ¿Ya me puedo ir? Pero en el largo plazo, cuando trabajas en su mayoría por tu cuenta y sin esperar o considerar a los demás; el sentimiento que cultivas es de aislamiento, de poca pertenencia, porque estás viendo por “tu bienestar” sin considerar a otros y eso te lleva a olvidar el objetivo en común que como equipo u organización tienen.
Reflexiona un rato sobre ello. Hay mucho valor en el último párrafo.
Hasta la próxima.